Quillabamba fue fundada el 29 de noviembre de 1918, convirtiéndose en la capital de la provincia de La Convención, en el departamento del Cusco. Su creación marcó el inicio de una nueva etapa para esta fértil región amazónica, que pronto destacó por su riqueza agrícola y su estratégica ubicación entre los Andes y la selva.
Desde entonces, Quillabamba ha crecido como una ciudad cálida, acogedora y llena de tradición, conocida hoy como la “Ciudad del Eterno Verano” por su clima privilegiado y la hospitalidad de su gente.